Cuando solo tenía cuatro semanas de nacido, la británica Ashleigh White decidió celebrar el bautizo de su bebé Noah. Al festejo del sacramento religioso asistieron amigos y familiares de la mujer, pero desafortunadamente esto no fue tan conveniente para el pequeño Noah, ¿por qué?

Mira también: Familia dejó a su perro en un refugio para mascotas y fue sacrificado por error 

Días después del bautismo, uno de los ojos del bebé amaneció hinchado y lagrimeando, por lo que Ashleigh decidió acudir a un pediatra para descartar cualquier enfermedad. “Un doctor me dijo que podría tener un conducto lagrimal bloqueado, que es algo por lo que no hay que preocuparse”, expresó la madre a través de una publicación en Facebook.

La hinchazón en el ojo de Noah no desapareció y por el contrario, empezaron a aparecer ampollas a su alrededor, por lo que su madre sospechó que el pequeño había sido contagiado con el virus del herpes simple. “Estuvo tomando antivirales por dos semanas, cada hora, tres veces al día. Después estuvo con un antiviral profiláctico por seis meses. Desafortunadamente tuvo una recaída en marzo y tuvo que pasar por el mismo proceso otra vez”, relató la mujer en su mensaje.

White decidió compartir en Facebook las imágenes de cómo lucía su pequeño al inicio del virus y cómo fue avanzando en su ojo, para alertar a otros padres de los riesgos que pueden correr cuando aún su sistema inmunológico no se ha desarrollado por completo. Además, contó a la BBC, que el pequeño fue diagnosticado a tiempo por lo que el virus no afectó sus órganos vitales.

Te puede interesar → La arrastró del pañal: un heroico pitbull salva a una bebé de un incendio

Advertencia: las siguientes imágenes pueden herir la susceptibilidad de nuestro público. Fueron publicadas por la madre de Noah para alertar a otros padres y prevenir nuevos casos. 

style=”border: none; overflow: hidden;” src=”https://www.facebook.com/plugins/post.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fashleigh.wileman.1%2Fposts%2F2322620251137006width=500″ width=”500″ height=”713″ frameborder=”0″ scrolling=”no”>

El virus del herpes simple tipo 1 (HSV1) es el mismo que ocasiona el herpes labial en adultos y que trae como resultado unas ampollas que generan picazón y síndrome febril; usualmente desaparece al cabo de una semana tras un tratamiento con antivirales como aciclovir. En el caso de los niños, sufrir de este tipo de herpes puede dejar a los pequeños con algún tipo de discapacidad e incluso causarles la muerte.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), el herpes neonatal se presenta en 10 de cada 100.000 nacimientos en todo el mundo. Expertos recomiendan evitar llevar a los recién nacidos a lugares concurridos o dejarlos con familiares que han tenido el virus latente.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here